lunes, 8 de septiembre de 2014

¿La luna influye en nuestro comportamiento?

Por: María G. Velarde Aguilar y Gilda Y. Andrade Michel


La idea de que las estrellas y los planetas influyen en nuestro comportamiento y estado de ánimo puede ser rastreada hasta la antigua Roma, donde se consideraba que la luna poseía un poder sobrenatural, de hecho la palabra “lunático”, que según la RAE (Real Academia de la Lengua Española) se refiere a una persona que padece locura, no continua, sino por intervalos, proviene de la diosa Romana de la luna, y es un reflejo de la asociación luna-desorden mental.

Durante la edad media existía una fuerte creencia en el fenómeno llamado efecto de la locura lunar, en el cual los humanos se transformaban en hombres lobo o vampiros durante la luna llena. Pero eso no es cosa del pasado, aún hoy en día, muchas personas tienen la firme creencia que la luna induce comportamientos inusuales que derivan en accidentes, alcoholismo, ansiedad, asaltos, depresión, violencia doméstica, sobredosis de drogas, pacientes psiquiátricos, accidentes de tráfico, asesinatos, suicidios, etc.

Un estudio realizado en los Estados Unidos reveló que cerca del 40% de la población y el 81% de los profesionales de salud mental, creen que la luna llena afecta al comportamiento humano y se ha denominado en la literatura académica como el efecto Transilvania. Esa creencia en el poder de la luna, particularmente arraigada entre los profesionales de la salud mental, es sorprendente dada la abundante evidencia científica que demuestra que no existe relación entre las fases lunares, y cualquier comportamiento anormal que propicie calamidades.

La luna y el agua


La influencia de la luna en las mareas, es un hecho comprobado y no existe duda al respecto. Y este mismo fenómeno ha llevado a investigadores a creer que la luna influye en nuestros cuerpos debido a que está compuesto de cerca de 80% de agua, por lo que de alguna manera, la luna podría afectar a las moléculas del sistema nervioso. Pero existen varias razones por las que ese argumento no podría ser considerado como válido: El efecto gravitacional de la luna es más potente durante las lunas nuevas (invisibles para nosotros), que durante la luna llena. Además esa influencia se dá en cuerpos de agua grandes como los oceanos y lagos. Y los efectos gravitacionales son muy pequeños para llegar a generar un efecto significativo en nuestra actividad cerebral o comportamiento.



Luz de luna


Algunos investigadores han argumentado que el efecto Transilvania podría estar relacionado con una privación del sueño debido a la luz de la luna llena, lo que podría ocasionar manía y cambios en el estado de ánimo. Pero en la época moderna la luz de la luna se ha visto opacada por la luz artifical que ilumina nuestras calles.


Investigaciones fallidas

Este fenómeno ha sido objeto de estudio por muchos investigadores, y de vez en cuando algunos de estos estudios muestran correlación con la influencia de la luna, pero se ha observado que muchos de esos estudios fallaron en tomar en consideración cosas básicas. Por ejemplo, diversos estudios concluyeron que existía una correlación entre el número de accidentes automovilísticos, suicidios y crímenes con la luna llena, pero a estos investigadores se les olvidó observar el calendario y darse cuenta de que la mayoría de esos días de luna llena caían en fines de semana o en días festivos, cuando de todas maneras siempre tenemos ese tipo de problemas.

Entonces, si la evidencia sugiere que la luna no tiene efectos en el comportamiento humano ¿Porqué persiste esa idea?. Esto puede deberse a que las personas recuerdan y asocian con más facilidad sus creencias populares con lo que les aconteció. Así, un policía o un médico puede mirar a través de la ventana y darse cuenta que hay luna llena, entonces asocian ese fenómeno con la carga de trabajo que tuvieron esa noche, pero en cambio, si la luna está en otra fase nadie recordará o asociará la pesada jornada de trabajo con la luna.

Pero aún así existen personas que aseguran padecer los estragos de la luna llena, y debido a que los estudios realizados hasta el momento se enfocan en la población en general, quizá esta minoría haya pasado desapercibida. Quizá el camino a seguir es estudiar a las personas que se declaran afectadas y uno nunca sabe, quizá despues de todo la luna llena sí sea capaz de “sacar el lado salvaje” de algunos humanos.

Ahhh por cierto, tome sus precauciones, ya que mañana martes 9 de septiembre se llevará a cabo la tercera y última “super luna” del año, donde se podrá observar a la luna con un brillo de más del 30% de lo habitual.

Fuentes:

1. Owens M, and McGowan W. 2006. Madness and the Moon: The lunar Cycle and Psycopathology. German Journal of Psychiatry 123-127.

2. Zimecki, M. 2006. The lunar cycle: effects on human and animal behavior and physiology. Postephy Hig Med Dosw 60: 1-7.


Publicado en la edición semanal de El Comentario  
Lunes 8 de septiembre de 2014 
Número 176, páginas 14-15


Fotografías:

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2. photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/mikelju/12318982135/">focalcero.com</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>


3. photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/9422878@N08/9349657996/">Bill Gracey</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>


4. photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/alvy/409757168/">Alvy</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/">cc</a>


5. photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/imagina/8330137858/">mmeida</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>






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lunes, 25 de agosto de 2014

Viejos los cerros y reverdecen

Por: Gilda Y. Andrade Michel y María G. Velarde Aguilar





Vivir tantos años debe tener su chistecito, los factores que nos permiten llegar a envejecer “con gracia” son múltiples, aunque recaen principalmente en la interacción de nuestra carga genética con el medio ambiente. 

Teniendo en cuenta la toponimia de nuestro estado de Colima, la palabra en náhuatl significa “lugar que está en manos del abuelo” (dios viejo o dios del fuego), o bien “lugar que está en manos de los antepasados”, nos inspiramos para hablar en esta entrega de Ciencia para los preguntones sobre la esperanza de vida.

Es irónico que bajo el ojo crítico de la sociedad de hoy en día que se mueve al ritmo de los avances tecnológicos, ser mayor no equivale a tener más sabiduría, sino a  abandono y menosprecio. 

Pero tú, mi estimado lector, ya no te preocupes por pisar los treinta o cuarenta y más, recuerda que es sólo un instante el que tendrás en la Tierra, aunque… no queremos sonar como libro de superación personal, pero basta con pensar en lo vulnerables que somos como especie, para ponernos a reflexionar que sólo estaremos un momento en el planeta y que nuestro paso por él es efímero, porque nuestro ciclo de vida tiene una duración en promedio de 80 años (depende del país y género, las mujeres viven más que los hombres) según la OMS (Organización Mundial de la Salud) en comparación con otras especies, ¿quieres saber cuáles son? Échale un ojo a los siguientes párrafos.



A que estabas pensando en las tortugas cuando hablamos de especies longevas, pues sí, se tienen registros sobre tortugas de hasta 150 y 200 años, sin embargo, no es el animal más longevo. Existe una especie de medusa que puede llegar a vivir miles de años, así como lo lees, se trata de Turritopsis nutricula, quien tiene la capacidad de regresar de la etapa de plena madurez a la etapa inmadura constantemente, de ahí que la conozcan como la medusa “inmortal”.










Larga vida a los bichitos


En el caso de los insectos, uno pudiera imaginar que llegan a vivir muy poco tiempo, ¡oh sorpresa!, porque a pesar de que existen algunas especies como una de mariposas que vive sólo un día, hay otras como las cigarras que viven hasta 17 años. Por otro lado las moscas son las favoritas de los genetistas por tener un ciclo de vida entre 15 y 25 días; las abejas obreras pueden vivir hasta 1 año; las hormigas alrededor de 6 meses, y para que te quedes con el ojo cuadrado, te contamos que una especie de termita reina ha alcanzado los 50 años.

El mundo marino

No hay que discriminar por el tamaño, en caso de la longevidad porque aunque los delfines viven hasta los 40 años y las ballenas entre 40 y 70 años, se ha calculado que un pequeño organismo (pariente de Bob Esponja), una esponja llamada Cinachyra antarctica vive en los helados mares del polo sur con más de mil añotes (una esponja o porífero es un organismo marino, un conjunto de células que actúan en coordinación, se caracterizan por carecer de sistema nervioso, de órganos y tejidos especializados, sus células actúan transformándose de acuerdo a la necesidad de la esponja, se alimentan por filtración). Otro organismo marino que no se queda atrás es un molusco: la almeja de Islandia, que llega a alcanzar la edad de 400 años.

Las plantas guerreras

También debe llegar a tu recuerdo la imagen de una enorme secuoya que se estima que viven cerca de 2000 años, la de un cactus globoso enorme con siglos de edad o de las cícadas que pueden llegar a vivir hasta 2000 años en su hábitat (Comentario Semanal número 152), y por pensar en plantas, ¿considerabas también las que están en el mar? Existe una situada en el mar mediterráneo, recibe el nombre de Posidonia oceanica y su edad oscila entre los 100,000 años.



Los consentidos de la casa


Aunque no sean los más longevos, les dedicamos sus líneas a nuestras mascotas, hablando de mascotas comunes obviamente, como los perros y los gatos quienes viven entre 15 y 20 años según la raza y salud.  En 2011 murió un perro en Japón con 26 años y el perro más viejo del que se tiene registro vivió 29 años en Australia. Sobre los gatos y sus 7 vidas se cree que en Inglaterra tienen dos de los gatos más viejos del mundo, uno de 24 años, que equivalen a ciento trece años humanos y otro de 28. Para mayor información o si tienes dudas de la esperanza de vida de otro animal, te dejamos la página web con una base de datos de la mayoría de especies que habitamos la Tierra:               http://genomics.senescence.info/species/entry.php?species.

El primer pastelito


Ya aprovechándonos de tu confianza querido lector y hablando de cumplir años, agradecemos al equipo de El Comentario Semanal, en especial a Yadira Ávalos y a Daniel Peláez Carmona pero sobre todo a ti, por darnos la oportunidad de compartirte en este valioso espacio nuestra voz para divulgar Ciencia. El pasado 17 de junio cumplimos nuestro primer aniversario y para celebrar ponemos a su disposición nuestro blog: http://cienciaparalospreguntones.blogspot.mx y página en Facebook: https://www.facebook.com/cienciaparapreguntones


Publicado en la edición semanal de El Comentario  
Lunes 25 de agosto de 2014 
Número 174, páginas 12-14


Recomendaciones
Márquez, R. Las Tortugas Marinas y Nuestro Tiempo. La Ciencia Para Todos. http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/144/html/tortugas.htm

Fuentes:
1. Monroy-Jaramillo, N. y Alonso Vilatela, M. E. 2011. La influencia de los genes en el envejecimiento. Revista de la Sociedad Mexicana de las Ciencias.
2. Klarsfeld, A. y Revah F. 2002. Biología de la Muerte. Editorial Complutense.
3. http://curiosidades.com/los-animales-mas-longevos-del-mundo/

Fotografías:

1.      Cortesía de María Guadalupe Serna Domínguez.

2.     Tortuga photo credit:
   <ahref="https://www.flickr.com/photos/mehrwert/15810221/">Superburschi</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.0/">cc</a>

3.   Medusa similar a la “inmortal” Turritopsis rubra. Photo credit: Peter Schuchert/The Hydrozoa Directory

4.     Chicharra photo credit:
 <a href="https://www.flickr.com/photos/trekman/361180085/">Gustavo (lu7frb)</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">cc</a>

5.       Las plantas en el mar photo credit:
 <a href="https://www.flickr.com/photos/pedmarfe/9095113306/">@Pedmarfe</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-
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lunes, 28 de julio de 2014

El origen de una amistad milenaria


Por: María G. Velarde Aguilar y Gilda Y. Andrade Michel


Los perros fueron los primeros animales en ser domesticados, y son también la especie con la que el humano ha formado los lazos afectivos más fuertes, además de su propia especie. Actualmente existen aproximadamente 800 razas (más que cualqueir otro animal) con al menos unos 600 millones de individuos repartidos en todo el mundo.

Conocer el momento justo en el que un animal pudo reconocerse como un perro, ha cautivado e interesado a los científicos durante mucho tiempo, y la historia de cómo, cuándo y dónde ocurrió la domesticación, es todavía objeto de debate.

Se sabe que los perros (Canis lupus familiaris) descienden del lobo gris (Canis lupus), el miembro más grande de la familia Canidae, y el primer perro domesticado sería muy parecido a un Husky Siberiano, pero de mayor tamaño.

No se sabe con exactitud cuándo y dónde ocurrió la domesticación, ya que puede ser muy dificil distinguir entre los esqueletos de los perros domésticos y los lobos silvestres, especialmente en la historia temprana de los perros, cuando pudieron haber sido mucho más similares a los lobos de lo que son hoy en día.

Uno de los restos conocidos más antiguos de un cánido con apariencia de perro datan de hace unos 33,000 años en las montañas Altai en el sur de Siberia. Aunque los fósiles que datan de 12,000 a 11,000 años encontrados enterrados junto con humanos en Israel, podrían representar los primeros restos de perros verificados.

Por otro lado, algunos estudios de variación genética también difieren en cuanto al tiempo en el que los perros se separaron de los lobos, algunos indican que este evento ocurrió hace apenas unos 11,000-16,000 años y otros estudios sugieren que ocurrió hace 32,000 años.

Sin embargo, la domesticación de los perros pudo haber sido muy compleja, involucrando a distintas poblaciones como fuente de domesticación y/o varios entrecruzamiento con lobos. Actualmente se tiene evidencia de que al menos existen dos lugares de “nacimiento” de nuestros peludos amigos, uno en el Este Medio y otro en Norte América.

Tampoco sabemos porqué y cómo esas criaturas llegaron a nuestros hogares, una teoría sugiere que los humanos pudieron haber capturado a las crías de lobos y usarlos como guardianes o para la cacería. Alternativamente, cuando los humanos cambiaron de una vida nómada a sedentaria, durante la implementación de la agricultura, los lobos podrían haber sido atraidos hacia los vertederos cerca de los asentamientos humanos en busca de comida.


Ésta última parece ser la idea más probable y también la más fundamentada, ya que un estudio reciente, analizando genomas enteros, reveló que, en comparación con los lobos, los perros poseen un aumento de 7 veces el número de copias de un gen (AMY2B) implicado en la digestión de los almidones, por lo que se considera que esta capacidad de consumir y procesar alimentos de origen vegetal fue fundamental y “catalizó” la domesticación.

Imaginen a unos lobos reunidos alrededor de campamentos humanos para comer las sobras de comida. Los lobos más pequeños probablemente habrán sido más valientes y curiosos que los de gran tamaño, por lo que los lobos menos agresivos y más pequeños fueron más exitosos cerca de los humanos. A cambio, el humano obtenía un servicio de limpieza, con lo que evitaba que depredadores de mayor tamaño se acercaran, y así, poco a poco esas criaturas se domesticarían así mismas a través del tiempo.

El hombre fue apreciando características particulares de cada perro y fue eligiendo aquellos que tenían ciertos razgos que le resultaban útiles, como su docilidad, las habilidades para seguir rastros, para nadar, para ser guardianes etc, etc. y los cruzaba entre sí, de esa manera, paulatinamente fueron surgiendo caninos de una enorme variedad de formas, tamaños y cualidades.

Sin duda, uno de los cambios más sorprendentes ocurridos durante el proceso de domesticación fue la capacidad cognitiva para percibir y responder a los gestos comunicativos humanos, una cualidad única que no comparten con sus ancestros lobos, y que tampoco la podemos encontrar en nuestros parientes vivos más cercanos los chimpacés.

Quizá nunca sabremos en realidad, cómo fue que esos primeros lobos aventureros se convirtieron en nuestros amigos, pero sin duda ha sido uno de los mejores acontecimientos que le ha pasado a la humanidad ¿No crees?


Publicado en la edición semanal de El Comentario  
lunes 18 de julio de 2014 
Número 170, páginas 24-25 


Fuentes:

Larson, G. y Bradley, D. G. 2014. How Much Is That in Dog Years? The Advent of Canine Population Genomics. PLoS Genet 10(1): e1004093. doi:10.1371/journal.pgen.1004093

Lobell, J. A. y Powell, E. 2010. More Than Man's Best Friend. Archaeology Magazine of the Archaeological Institute of America63(5).


Fotografías:

1. Banco de imágenes CONABIO
2. http://www.africanis.co.za/history.htm#mery
3. doi:10.1371/journal.pone.0022821.g00
4-6. María G. Velarde Aguilar. CC BY-NC-ND. Creative Commons. No se permite un uso comercial de la obra original, ni la generación de obras derivadas.

Recomendaciones:


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